Hace algunos años atrás en mis
épocas de estudiante y pelotero de algún equipo de media tabla al cual
participaba con cierta pasión y también motivación porque después de cada
encuentro se celebraba como campeón.
Formábamos un grupo de amigos no
exactamente de barrio por que casi todos eramos de diferentes partes de la
ciudad, del país y del extranjero
Algunos de ellos de a pocos iban
desapareciendo en el amplio grupo dejando de asistir a nuestras reuniones
bohemias el cual Yo no entendía de deberes
y responsabilidades, propio de la edad, oportunidades o la poca visión
profesional que teníamos sobre nuestro futuro .
Algunos tenían que viajar al
extranjero por estudios o trabajo, otros contraían Matrimonio o que algún bebe
venia en camino.
Esa responsabilidad que tenemos
algunos padres de poder ausentarnos a la vida de copas, noches y música era mal
vista por algunos de mis amigos al cual me incluía nombrándolos muchas veces
con ciertos humillantes calificativos.
Cierto día me toco ausentarme y
dejar de cumplir con las reuniones de mis amigos, inicialmente poniendo muchas
escusas que el próximo fin salgo, que me quede dormido, que tengo trabajo, etc,
etc. Pero la razón es y será que nació mi linda BEBE.
Ella se robo mi corazón y mi
tiempo y si lo SE “que para todo hay tiempo”, pero por el momento prefiero
estar con ella, quiero estar siempre dispuesto a apoyarla y con la energía
suficiente cuando se despiertan muy temprano.
Muchos de ellos nos lo veo, unos me
dejaron de llamar o escribir, algunos aun lo hacen, pero a todos los llevo en
el corazón el cual formaron inolvidables recuerdos.
A los amigos que se ausentaron
muy temprano quiero decirles que ahora los entiendo.